Salas
Jueves, 07 de Abril de 2011 14:05
PDF Imprimir

COCINA


Cocina

Es una de las estancias que más transformaciones ha sufrido con el tiempo. Lo que hoy contemplamos es el producto de sucesivas intervenciones. Se edificó en el siglo XIII, pero fue muy reformada en épocas posteriores y ahora apenas nos podemos hacer una idea de cómo fue realmente esta sala. En un principio, esta dependencia tendría las dimensiones más reducidas y la chimenea pudo estar ubicada en torno al centro. En el siglo XVIII se trasladó a un extremo del fondo. La chimenea tuvo dos misiones: una la lógica de servir de fogón y la otra la de calentar la estancia para que a su vez templara en lo posible el refectorio, con el que comparte pared. Al lado de la chimenea hay un pozo que estaba conectado a un aljibe. A través de un torno cuyo hueco aún se conserva en el muro este, pasaban los alimentos de la cocina al refectorio. Durante una reforma en el siglo XVIII se cambiaron las bóvedas levantando las actuales a imitación de las del medievo. En la actualidad, es el lugar para la recepción de los visitantes en el monasterio y alberga también la tienda con toda la colección de publicaciones, catálogos y artículos a la venta.

REFECTORIO

Refectorio

El refectorio, construido en el siglo XIII, es la estancia más amplia de todo el conjunto monástico. Su orientación al sur lograba una gran luminosidad a través de la apertura de tres grandes ventanales, hoy cegados por una construcción aneja, la cual fue levantada en el siglo XVII, por lo que, en ese momento, fue necesaria la apertura de dos claraboyas en la bóveda, lo que junto con los vanos laterales, contribuyó a devolver la claridad perdida. Pero con la intervención de los años 60 y la finalidad de devolver la fisonomía original, estas fueron cerradas. A lo largo del muro se encuentran diversos huecos, son una serie de alacenas destinadas a guardar la vajilla y los utensilios necesarios. En el extremo derecho del fondo hay una escalinata que conduce al hueco que se observa en la pared, allí estaría instalado el púlpito y del cual no quedan restos, solamente la ventana que facilitaría al monje la lectura de los textos sagrados en latín mientras el resto de la comunidad comía.

SALA DE TRABAJOS

Sala de Trabajos

Se trata de una de las partes más interesante del monasterio. Sin apenas transformaciones es la de mayor antigüedad junto con la cabecera de la Iglesia. Se construyó a fines del siglo XII y está orientada al este para que recibiera los primeros rayos del sol y los monjes pudieran trabajar por la mañana. En esta sala realizaban toda serie de labores cotidianas que les servían para mantener una independencia absoluta del mundo exterior. Los vanos estaban cubiertos por una fina laja de alabastro que permitía que entrara la luz pero a su vez no ver el exterior. La sala tiene unos muros muy anchos, lo que unido a que no es muy alta, da la sensación de fortaleza, de pesadez. En ella se observa muy bien el tránsito del románico al gótico. Por un lado arcos de medio punto que apoyan sobre ménsulas, pero a su vez bóvedas de crucería que anuncian el nuevo estilo, el gótico.  En la actualidad, es utilizada para albergar exposiciones temporales que complementan a la perfección las visitas a Santa María de Valbuena.

 

Nos gustaría colocar cookies en su ordenador para ayudarnos a hacer este sitio web mejor. Para obtener más información sobre las cookies, consulte nuestra política de privacidad. Para saber más sobre las cookies que utilizamos y cómo eliminarlas, consulte nuestra política de privacidad.

Acepto cookies de este sitio web.

EU Cookie Directive Module Information