la edición en esta ocasión tuvo como argumento principal la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Los capítulos que la integraban fueron: «La entrada en la ciudad», «La mesa puesta», «El jardín», «Ecce Homo», «El árbol plantado», «Del regazo de la madre al regazo de la tierra» y «El fruto maduro».
Un montaje espectacular adaptó con acierto el imponente templo catedralicio. A lo largo de este fabuloso espacio se dispusieron multitud de obras entre las que cobraban una especial relevancia aquellas joyas de la imaginería castellana que siguen recorriendo durante la semana de Pasión las calles de nuestras ciudades y pueblos y que aquí se podían contemplar en calma pero impregnadas de todo su valor expresivo y doctrinal. Particular impacto ejerció en los visitantes el capítulo V titulado «El árbol plantado» donde una secuencia cronológica de crucificados abrumaba por su calidad artística y su intensidad emotiva. La componían desde crucificados románicos y góticos a otros posteriores en el tiempo y tallados por los maestros más reconocidos de la historia del arte como Juan de Juni, Gregorio Fernández o Manuel Pereira.
Igualmente destacó el número y la calidad artística de las piezas de orfebrería que se mostraron, entre ellas, la Cruz Procesional perteneciente a la iglesia de San Cornelio y San Cipriano de El Muyo (Segovia) que sirvió como imagen del cartel de la exposición.