La musealización de este Real Convento que hunde sus raíces en la Salamanca del siglo XIII llevada a cabo por la Fundación de deja a la vista la mayor colección de pintura mural de la ciudad, con iconografías que se extienden desde la Edad Media hasta el Barroco. Además, la recuperación de espacios permite recrear el ambiente conventual y entender el legado de la orden de Santa Clara. Se habilitó además la excepcionalidad de poder recorrer el espacio entre el artesonado de original de la iglesia y las bóvedas de Churriguera haciendo de la visita una experiencia única.