Durante siglos, Astorga ha sido un importe cruce de caminos entre la Vía de la Plata y del Camino de Santiago. A esa situación geográfica que enriqueció la ciudad a lo largo del tiempo de manera sustancial hace referencia el título de esta exposición que se estructuró mediante tres grandes capítulos titulados: “La encrucijada de los dioses”, “La encrucijada de los caminos” y “La encrucijada del hombre”.
Como apéndice a Encrucijadas el Palacio Episcopal acogió una muestra más reducida titulada la VII Iglesia en la que se relataba la historia de la diócesis de Astorga, una de las más antiguas del territorio peninsular.