Al rico patrimonio diocesano abulense se sumaron obras pertenecientes a las restantes diócesis castellanoleonesas así como algunas más procedentes de otros lugares de España.
Especial protagonismo tuvieron en esta exposición los místicos de la tierra como Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz y otros como San Pedro de Alcántara, de los que se pudieron observar algunas de sus obras manuscritas.
También se aportó justo homenaje a la reina Isabel la Católica en el V Centenario de su muerte que se encontraba representada junto a su esposo Fernando en dos magníficos grupos escultóricos ejecutados por Pedro de Mena y procedentes de las catedrales de Málaga y Granada.