El agua además es un bien natural pero también cultural, además de un símbolo cargado de religiosidad cuyas manifestaciones se insertan en el patrimonio intangible. Por esta razón, y dada su riqueza antropológica, bíblica, eclesiológica y sacramental, Las Edades del Hombre dedicaban su XXI edición al agua.
La muestra se nutre de 139 obras muy selectas pertenecientes al patrimonio histórico-artístico español, fundamentalmente de Castilla y León, con firmas de la categoría de Pedro Berruguete, Francisco de Zurbarán, Juan de Juni, Gregorio Fernández y Luis Salvador Carmona. También hay una presencia significativa de artistas contemporáneos entre los que pueden citarse a Antonio López y Carmen Laffón.
La exposición se articula en seis capítulos. En la Colegiata de Santa María la Mayor los cuatro primeros: ‘Agua de vida’; ‘Preparando caminos’; ‘Los cielos se abrieron’ y ‘Cristo, fuente de agua viva’; y en la Iglesia del Santo Sepulcro, los otros dos capítulos: ‘El bautismo que nos salva’ y ‘Renacidos por el agua y el espíritu’.