Esta edición daba comienzo en la cripta visigótica de San Antolín y a lo largo de todos los capítulos que la integraban, una vez más, quedó manifiesta la gran riqueza patrimonial que atesoran las diócesis castellanoleonesas y en especial la palentina de la que se nutría fundamentalmente esta nueva edición de Las Edades del Hombre.
Dividida en capítulos: «El camino de la luz», «El gótico, un dulce estilo nuevo», «El esplendor del renacimiento», «Europa en Tierra de Campos», «Del barroco triunfal al barroco de ensueño» y «Viaje a las Indias».
Entre las obras que se pudieron contemplar había autenticas joyas de época románica como pilas bautismales, capiteles y Cristos; Vírgenes góticas; pinturas y relieves del renacimiento y el barroco además de piezas de orfebrería, marfiles y telas; todas ellas de una gran belleza y esplendor que nos ayudaban a hacer memoria de nuestra historia.